La época ideal para la plantación de árboles jóvenes de aguacate es en primavera, aunque este periodo se puede prolongar desde últimos de febrero hasta mitad de octubre, evitando los días de máximas temperaturas.
Para romper las posibles suelas de labor y mejorar la permeabilidad del perfil del suelo es recomendable dar un pase de subsolador en profundidad. Posteriormente, en terrenos sin pendiente o con pendientes poco pronunciadas, es recomendable romper la estructura gruesa del suelo dejada por el pase del subsolador con uno o dos pases de grada.
Antes del pase de grada, y en base a un análisis de suelo y del agua que se va ha emplear en el riego, se podrá aportar un abonado de fondo para corregir posibles niveles deficientes.
Por último es conveniente formar grandes caballones para mantener las raíces de los árboles con el suficiente grado de aireación.
Se procederá a marcar la futura posición de los árboles con el método que se considere más adecuado (escuadra, teodolito...). La posición se puede fijar con los tutores (de 1.5 metros de altura) que necesariamente emplearemos para apoyar la formación de los árboles en los primeros años de vida. Si todavía no se han extendido las tuberías principales de riego este es el momento de hacerlo.
Hacer los hoyos a mano, con una herramienta adecuada, ya que las barrenas mecánicas dejan una superficie lateral en el hoyo casi impenetrable para las raíces lo que retrasaría mucho el crecimiento de estas. No es recomendable aplicar ningún tipo de abono en el momento de la plantación pues la planta sufre un gran estrés en ese momento y esto podría perjudicarle.
El plantón se colocará en el hoyo de forma que el nivel del terreno quede al mismo nivel del sustrato que trae. No se debe enterrar la base del tronco para evitar las podredumbres del cuello de la raíz.
Es muy importante proteger la corteza de los jóvenes árboles, esto se hará preferiblemente con la colocación de una malla específica para este fin o pintando el tronco y las ramas principales con pintura blanca apropiada.
No se debe dejar transcurrir muchas horas desde el establecimiento de los árboles al primer riego. Éste ha de ser copioso. Antes se han tenido que extender las mangueras con sus respectivos goteros.
Los primeros meses después de la plantación son críticos. Es fundamental controlar el nivel de agua en el suelo. Los árboles pequeños son muy sensibles a la escasez de humedad, siendo igualmente perjudicial el exceso. Se recomienda el uso de tensiómetros para manejar el riego.
La nutrición de los árboles se llevará a cabo por medio de fertirrigacion y empezaremos a abonar a los 15-20 días desde la plantación.
La variedad Hass, en el sur de la Península Ibérica, suele presentar fuertes floraciones en los primeros años de establecimiento en el campo. Este exceso de floración perjudica el crecimiento normal del árbol por lo que se recomienda eliminar las panículas florales los dos primeros años, solo en los árboles que presenten una floración excesiva.